Una «empresa» (no registrada en el fisco, porque no es una empresa de verdad) de un solo integrante con nombre de multinacional, pero con presupuesto de almacén chino.

Bueno… ya está. Se hizo.
El dominio está comprado, el sitio está online, y ahora tengo un blog que nadie pidió pero igual voy a escribir.
Ahí voy. Empecemos con algunas preguntas que obviamente te estás haciendo:


«¿De qué trata esto?»
Acá se va a hablar de tecnología, desarrollo web, cosas que aprendo, cosas que rompo, arreglos que hago (y a veces deshago), opiniones que nadie me pidió y probablemente alguna que otra palabra fuera de tono. Todo con ese toque artesanal de técnico de barrio que te instala un SSD, te arregla el Wi-Fi y, si pinta, te arma una landing page en WordPress mientras toma mate cocido.

«¿Quién escribe?»
Yo. El Gator (de «alligator», caimán en inglés. No soy un gato). Técnico informático de trinchera, ahora devenido en desarrollador web en formación. El tipo que tu tía llama cuando se le congela la notebook o el que tu primo consulta cuando quiere armar una PC gamer «que corra todo en ultra pero con 20 lucas». Sé lo que es pelearla con máquinas reales, clientes reales y tiempos ridículos.
Este blog es mi forma de documentar el camino, mostrar lo que voy aprendiendo y, por qué no, tirar data útil a gente del rubro.

«¿Qué puedo esperar?»

  • Guías para no usuarios (ni inútiles ni expertos: usuarios).
  • Opiniones técnicas con criterio, sin caretearla.
  • Proyectos personales, errores, aciertos, y cosas atadas con alambre.
  • Chistes malos. Muchos.

«Estoy buscando a alguien para que me haga una web ¿Conocés a alguien, Gator?»
Bueno, mirá vos qué casualidad. Estás en el lugar correcto.
Acá se hacen sitios:

  • Personalizados (sin plantillas clonadas de hace 10 años).
  • Responsivos (se ven bien hasta en una heladera con Wi-Fi).
  • Optimizados para no dormirse esperando que cargue.
  • Y con onda, porque si no tiene onda, no es web, es un folleto.

«Soy de Racing ¿Qué hago?»

No lo pude poner más grande.
¿En serio?

No te voy a vender un «ecosistema digital estratégico omnicanal» ni prometer «engagement exponencial».
Te armo un sitio que cargue rápido, se vea bien, funcione sin dramas y encima, si pinta, hasta te explico cómo mantenerlo sin romperlo.

Así que si estás leyendo esto y necesitás una mano para tu web, tu blog, tu tienda, tu CV online o lo que sea… hablame. O no. Pero después no digas que no avisé.

Puedo parecer medio payaso a primera vista (de hecho, prefiero el término «arlequín»), pero ciertamente me pongo serio cuando hace falta.

Podés recorrer el sitio, ver algunos proyectos, y si te pinta, mandame un mensaje.
The Gator Corporation te agradece tu visita. El «CEO» (yo) está disponible por WhatsApp, Instagram, YouTube, email, MercadoPago, Discord, correo postal, conexión telepática, señales de humo o paloma mensajera.

Deja un comentario